Me ha enternecido profunda y superficialmente leer la declaración de bienes del señor Camps, a la sazón Presidente de la Comunidad Valenciana.
El muy pobre -de pedir- dice: "mis bienes son un inmueble al 50% con mi cónyuge y un vehículo del año 1995".
Respuestas posibles a tal declaración:
-Es usted más insolvente que Pocholo.
-Usted sí que sabe.
-El señor Camps for president.. porque ha demostrado que con poco se vive bien (sajodío).
Se pueden añadir más respuestas, evidentemente.
Ahora bien, yo diría -que para eso lo estoy escribiendo, cohone- que el perfil del señor Camps debe extenderse a todo ciudadano al que este "desinteresado" presidente comunitario representa, veamos el porqué:
-Pepe, nen, que te ví comer la poya de lo que te quiero.
-Va, minucias.
-Que no, que te ví comer el bullullu y la poya porque te quiero un huevo y parte del otro.
Traducción: El señor Camps no tiene por qué pagarse sus trajes, ni sus vacaciones, ni sus masajitos, ni sus lociones, ni sus putas, ni lo que sea. Para eso tiene a alguien que le sufraga tales gastos con los que conjugar su jodida vida de sacrificio al pueblo.
¿Para qué seguir? Sobre todo teniendo en cuenta que lo del señor Camps se sabe, cosa que se agradece, lo que ya me da miedo es lo que no se sabe de otros sacrificados políticos que lo dan todo por la patria... no sé qué patria, pero alguna tendrá que ser, digo yo.
Bueno, no sé si es miedo o es envidia cochina.



