Ayer, mi máxima preocupación era si debía llevar la muestra de orina (tenía el vaso comprado de la farmacia) desde casa, o si me esperaba a llegar el centro, con el consiguiente e incómodo aguante de orina/pis durante el camino (aguantar desde el momento de despertar hasta una hora y pico después puede ser muy duro). En las instrucciones que me dieron para la revisión ponía claramente que la orina debía ser de la primera micción (hermosa palabra) del día, y que había que desechar la primera y última muestra. Aquí llegó mi segunda duda.. ¿Qué volumen tenía que tener el deshecho? ¿Qué se considera primera muestra?
El caso es que me decidí por llevarlo desde casa, y me entró la vena "niño repelente". Le dije a todo el que me encontré en la clínica que "ya traía la muestra de orina desde casa". Era como el niño que le decía al profesor.. "profe, he traido los deberes tal y como usted dijo" Todos me decían.. ah, perfecto, se la das a la enfermera al final. Creo que iba camino del trabajo después de la analítica y seguía diciéndole a la gente que había llevado mi muestra de orina
Luego vinieron las pruebas. Me gustó la audiometría. Te meten en una especie de cámara acorazada, y te dicen que piques el cristal cada vez que escuchas un sonido. Lo bueno viene al comprobar que los sonidos se emitían cada vez que la enfermera pulsaba un botón. Bastaba con estar pendiente del dedo de la enfermera para pasar la prueba. Alguien con sordera podía haberla pasado.
Otra prueba genial es la de la capacidad pulmonar. Te hacen soplar por un tubo como si te estuvieran haciendo la prueba de alcoholemia.. Y soplas y soplas y parece que no estés soplando nada..
Y sí.. llegó el momento de la enfermera. Y yo estaba contento mientras me sacaba sangre, porque sabía que lo siguiente era entregar el vaso con la muestra de orina que, como ya he dicho, llevaba desde casa.
Y colorín colorado..



