miramira escribió: Me parece muy bien tu discurso, pero sigo sin saber tu opinión sobre el sistema de la Seguridad Social o ¿debo desprender por tu discurso que debemos pasarnos a las pensiones privadas?.
Porque el señor del artículo exactamente dice eso, que cada uno sea PROPIETARIO de sus cotizaciones y por lo tanto quien más cotiza más ganará en su futura pensión y quien tiene la desgracia de encontrar empleos mal pagados porque, no nos equivoquemos, la gran masa salarial es la que tiene esos empleos, que se joda pero el señoritingo que tiene la suerte (y no quiero meter a todos porque algunos se lo ganan) de poder tener un empleo guay y que ese empleo esté mejor pagado de lo que debería por el simple hecho de ser fulanito y porque como estoy arriba me pongo lo que me da la gana, ese señoritingo que cobre todo, todito, todo lo que ha cotizado y los demás ajo y agua ¡haber estado más espabilaos!.
O te entendí mal
Perdón por la demora en la respuesta, miramis.
A tu pregunta te contesto que pasarnos a las pensiones privadas sería un anatema a mis principios -lo digo porque me lo preguntas a mí- ya que creo en el Estado del bienestar basado en el propio Estado y no en los satélites que le surgen al Estado.
Motivo mi respuesta.
Los extremistas, en todo, son peligrosos. Pero hablando de los neoliberales o, mejor dicho, hablando de los extremistas neoliberales, tendría que contestarte que éstos no defienden el mercado, lo único que buscan eufemísticamente es el saqueo de los bienes comunes. Lo jodido es que el capital es cliente y es paradigma en la sociedad actual.
Sigo explicándome.
Los triunfos del capitalismo, en la sociedad actual, se basan en dos columnas:
Que el asalariado sea propietario y que la mujer -antes ama de casa- acceda al mercado de trabajo.
Esto supuso -y supone- un gran triunfo para el que maneja el poder, que no es otro más que el gran capital.
Con esta base sentada en esas dos grandes columnas podemos llegar a inferir que la trampa está bien organizada, más que nada porque hay un diseño de trampa y un incauto -muchos- que cae en sus redes.
Es cierto que nos han vendido muy bien las sensaciones, entre esas sensaciones está la de asimilar propiedad con bienestar.
Y ahí ya me callo, mi querida Delia.
No soy yo persona principal a la hora de determinar lo que es y no es inconveniente en lo que se refiere a la fenomenología del espíritu o el sentido de la vida y la felicidad, eso es muy particular.
Lo que sí te digo es que en mi medida particular me he creado un pequeño estado en el que participan personas menos afortunadas que la mayoría de los Españoles, sin que éstos -los españoles- sepan el grado de riqueza que tienen.
Creo, casi lo aseguro, que los españoles quejicosos se quejan por comparación con el vecino, y eso no es respetable.
Cierto es que hay muchas carencias en los hogares españoles, pero ahí ya te remito a la primera parte de este rollo que te he soltado.
Puedo comprender perfectamente que las Koplowitz se depriman porque sus acciones y participaciones en sociedades tengan pérdidas; también puedo comprender que un padre de familia vea el futuro de sus hijos jodidamente... pero no puedo comprender que nadie se moleste en NO aplicarse en la "ardua" tarea de que el enriquecimiento personal, culturalmente hablando, va en menoscabo de lo que el gran capital pretende de nosotros, meros peones de sus aviesas intenciones.
Si la gran banca nos inunda de publicidad, psicológicamente trabajada, con tal de que nos apuntemos a uno de sus productos de previsión, uno mismo debe determinar si le es conveniente o no, sobre todo si la persona de la que hablamos es mileurista y le piden hacer un esfuerzo oneroso con tal de asegurarse una pensión digna.
Aseguro que estamos gilipollas, sobre todo si hablamos de las Españas. Lo digo porque en las Españas el que defrauda al fisco es un pícaro hábil y jactancioso, encima. Tomemos el modelo sueco de participación social. Allí se pagan muchos impuestos, esto no es malo, pero paga impuestos todo quisque. Lo bueno es que nadie paga libros de texto, por ejemplo.
Claro, el modelo sueco, en las Españas, es inviable... ¿por qué? Creo que eso se debe a que esencialmente somos unos hijos de puta -con perdón- a los que la cultura de Estado se nos queda muy grande. No olvidemos que para vivir democracia hay que tener cultura democrática; en la dictadura no hace falta más que dejarse llevar, quizá sea lo mejor... y así le damos la razón a la derechona.
Es inconcebible que en las Españas tenga más derechos un delincuente -o un moroso- que un ciudadano de a pie con el certificado de penales impoluto. El estado de derecho en las Españas se basa en un decorado democrático que salvaguarda los intereses del que va contra el Estado, si no están ustedes de acuerdo lo podemos discutir. Pero, como adelanto, si eres padre de familia y no tienes nada que llevar a casa y se te ocurre robar una gallina... date por jodido. Entre otras cosas te puedes dar por jodido porque lo que te llevó a robar la gallina fue el hambre, esto es que no tienes un puto duro. En cambio, si eres un narco; Jefe de Policía o Presidente de Diputación levantina, no problemo, posiblemente tengas avales que te permitan salir de la cárcel con fianza, en el caso del Jefe de Policía o, en el otro caso, no ser tratado como delicuente hasta que no se demuestre lo contrario gracias a unos sesudos abogados pagados con el fruto de la corruptela.
En ese marco nos estamos moviendo, y el pueblo, mientras siga teniendo sensación de "poderoso" no hará nada para cambiarlo.
No sé si me he explicado con tal de alegar que tenemos lo que nos merecemos, más que nada porque nos hemos creído la sensación, esa sensación, en crisis, nos hace ver que... joder, si no llevo calzoncillos (y parecía que los llevaba).
